El arándano resiste embates climáticos y económicos

El arándano resiste embates climáticos y económicos

Ing.Agr.Betina Ernst – Top Info Marketing SA

Este año la temporada sufrió los embates de la corriente del Niño.  Debido a las abundantes lluvias, que interrumpieron sistemáticamente la labor a campo, fueron pocos los días de cosecha completa durante la campaña. Este fenómeno, sumado a la primavera muy fresca, afectó a las diferentes regiones productoras de Argentina, Uruguay y Chile. En caso de Argentina, se sumaron al efecto del niño, caída de varios granizos en la zona de Concordia.

A los problemas climáticos se agregó la difícil situación económica y de incertidumbre que atraviesa del país. En términos generales el negocio frutícola en Argentina, es de poca competitividad a nivel mundial, producto de los elevados costos, un peso revaluado y ausencia de convenios o tratados comerciales con nuestros compradores. La creciente pérdida de competitividad llevó en los últimos años a que las exportaciones de fruta caigan año tras año. Afortunadamente este no es el caso del arándano  (ver nuestro Newsletter del 20.10: “Crisis de las exportaciones, pero no para todos igual, hay ganadores y perdedores”). También en esta campaña el arándano no pudo ser doblegado por los inconvenientes climáticos. Según los comentarios de varios del sector, los resultados no serán tan malos como se temía. Las razones que ayudaron a que el arándano sobrellevara positivamente la campaña son:

–          Importante escasez de arándanos a nivel mundial.

–          Precios en destino superiores a otros años.

–          Exportación de un mayor rango de calidades que lo habitual.

–          Experiencia del sector para enfrentar campañas complicadas.

A nivel mundial la carrera de éxito del arándano continúa. Año tras año se suman nuevos consumidores y aumenta el consumo. Por ahora no se sabe cuándo se alcanzará el techo. El éxito se debe a que el arándano reúne las características que busca el consumidor actual: saludable, práctico y sabroso. La Argentina se destaca especialmente en este punto, dado las favorables condiciones agroecológicas y la excelente calidad del agua y suelos. También los supermercados descubrieron que es un producto que da muy buenos resultados, por lo cual lo quieren ofrecer y promocionar durante todo el año. El consumo se ha disparado especialmente durante la contra-estación y creció más en los mercados relativamente nuevos (Europa continental, Asia), que en los tradicionales (USA, UK).

Este año el volumen global ofrecido no fue tan bajo si lo comparamos con los de hace 2-3 años; pero ante la creciente demanda, resultó insuficiente. Normalmente también la oferta aumenta año tras año, ante la expansión que registró el arándano en muchos países. Pero este año esto no se evidenció, dado que se combinaron dos fenómenos: la campaña del norte finalizó anticipadamente y la campaña del sur se retrasó. Si a esto le sumamos la creciente demanda, nos enfrentamos a una situación de escasez, como se dio este año. No había suficiente arándano para cubrir la demanda y los precios se ubicaron en niveles elevados, superiores a otros años.

Por otro lado las exportaciones no cayeron tan bajo como era esperable ante la incidencia de las lluvias. Esto se debió a que se exportó una amplia gama de calidades. Como suele suceder, ante la falta de fruta, los compradores fueron menos exigentes. Esto provocó que también los precios mostraran gran amplitud. Las partidas de buena calidad se vendieron a precios muy atractivos; pero de ahí para abajo el rango fue muy amplio.

El clima más fresco a lo habitual y la ausencia de golpes de calor, como se han dado en otros años; permitió extender la campaña más de lo habitual. Un ejemplo claro es Tucumán y Salta que continuaron exportando a pleno hasta bien entrado Noviembre. En otros años temperaturas que treparon a más de 35-38ºC a fines de octubre, dieron un fin abrupto a la campaña. Esto no se dio este año.

La existencia de varias regiones productoras en Argentina es fundamental para sostener la oferta y permite asegurarle al comprador un cierto volumen a pesar de los fenómenos climáticos. Si bajas temperaturas retrasan la entrada en producción, como fue este año en Tucumán; o lluvias impiden la cosecha en una (una semana fue más afectado Concordia, otra Tucumán);se puede compensar parcialmente con mayores exportaciones de la región no afectada.

Hasta fines de la semana 47 se habían exportado según el S.E.N.A.S.A 12.600 toneladas. Con las 2-3 semanas que aún quedan, se estima llegar a una exportación del orden de las 14.000 toneladas, dato que fue corroborado por el ABC en su último Newsletter.  Esto significaría un 15% menos que en el 2014/15 y un 5% menos que el promedio de los últimos 3 años, y más que en el 2013/14, cuando el volumen alcanzó a penas las 12.755 tons. Por otro lado se estima que el precio promedio alcanzado supere al de otros años, por lo cual los resultados económicos no serán tan bajos.  Por lo tanto el arándano continúa con su historia de éxito a pesar de los problemas climáticos y financieros que siempre pueden surgir.


 



Comments are closed.